sábado, 6 de octubre de 2012

Quien lea esto muy posiblemente se esté preguntando por qué hacer una página alusiva a los derechos de los animales, unos seres inferiores y que están en este mundo al servicio de los hombres. Bueno la respuesta puede parecer simple, pero creemos en una semejanza entre hombres y animales, y por lo tanto en un reconocimiento como sujetos de derecho a ambos. Desde la misma Biblia –si para que vean, el mejor libro de ficción jamás escrito-, se expone al animal como un objeto de apropiación por parte del hombre ya que desde una visión judío-cristiana, el animal está al servicio del hombre, fueron hechos por Dios para que estos satisficieran nuestras necesidades, y bajo este respecto los animales no tienen ningún tipo de derecho puesto que éstos pertenecen al hombre y deben cumplir los fines para los cuales fueron hechos. La concepción que se tiene de los animales, es que estos son objeto de derecho por parte del hombre, y que éste, está legitimado por una ley divina, además de las condiciones inherentes a él, de apropiarse y aprovechar lo que está en la naturaleza. El ser humano tiene derechos, puesto que estos son connaturales a éste, es decir no se puede entender un hombre sin derechos, ya que esto hace parte de la misma naturaleza humana.
Los animales no son iguales que los hombres y, por lo tanto, no deben ser tratados como tales. Sin embargo, esto de ninguna manera implica que el hombre tiene derecho a maltratar a los animales, sino que debe cumplir su función de guardián a fin de que todas las partes de la jerarquía del universo coexistan libres de males. Por lo tanto, aun la teoría más tradicional que sostiene la supremacía del hombre sobre los animales, requiere la provisión de un trato adecuado y humanitario hacia ellos. Ahora bien el ser humano que dice ante este tipo de situaciones, les tengo una respuesta: repudian a los animales y los ven como los malos siempre, pero no es así, ellos solo se están defendiendo de lo que el ser humano les hace, seres tan hermosos, antes deberíamos cuidarlos y no maltratarlos, se pueden aprender muchas cosas de ellos, pero no, el ser humano la mayoría de la veces opta por acabar con ellos. Existe la posibilidad ¿de que el ser humano sea capaz de subsistir sin dañar a los animales?

El maltrato a los animales comprende una gama de comportamientos que causan dolor innecesario, sufrimiento o estrés al animal, que van desde la negligencia en los cuidados básicos hasta el asesinato malicioso e intencional. Podemos catalogar los maltratos en directos e indirectos, los directos serian los maltratos intencionales como la tortura, mutilación o en conclusión un asesinato malicioso del animal, y los indirectos por la negligencia de los cuidados básicos que el animal necesita, provisión de alimentos, de refugio y de una atención veterinaria adecuada.
Las personas pareciera que no saben que los animales son seres sensibles, capaces de experimentar sufrimiento, dolor y estrés. Hay personas que se sienten tan inferiores a otras que necesitan demostrar lo contrario desquitando su ira en los animales, puesto que ellos tienen una condición de inferioridad en la sociedad.